Sin presiones ni asperezas
los movimiento punzantes
del aire helado socavando los poros
Arrastran un mensaje con forma de frío
Sin presiones ni asperezas
La friolencia interna me aisla de la telaraña
de las miradas celadoras
Luego de tantear tantos años un mismo camino
descubro grietas en las paredes
Estructura directa al pasadizo neurológico
con más direcciones que una veleta
De un manotazo la hago girar en mi cabeza
No espero y me agarro a esta nave
Pendiente de la pendiente
de no volver al techo al límite con la nube
de no golpearme con los grillos de la lluvia
que son puro grito evanescente en el trayecto de mi vuelo
Desde la altura veo el nacimiento de una flor
Su presencia ajena al observador
Me permite capturarla con una caricia invisible
que viaja con rostro sonriente por la atmósfera hasta palpar sus pétalos
¿Qué podría enseñarle a una flor?
¿Ella me enseña a ser humano?
Quizás
Porque en cada invierno
cuando el corazón se recoge entre dos árboles
entregados al balanceo tieso de sus ramas
proyecto la vida desde mis destrozos
y me reconozco imperfecta en esta virtualidad ontológica
Colmando a veces de luz la habitación oscurecida
por las cortinas negras y las ampolletas sucias
Y no hay gen lunático que resista linaje terrenal
En esos tiempos donde no hay espacio que pueda abarcar
a la humana a la flor o a esa friolencia que las junta una tarde
sin presiones ni asperezas
con la puerta cerrada
tiritando
contenta
https://www.youtube.com/watch?v=z7GXhnl8xzg&list=PLdhdnrR3DmA_veBxmwrCQPjDhzNptPJuF&index=25
martes, 26 de julio de 2016
jueves, 14 de julio de 2016
No hay día completamente gris
Las nubes se amontonan amenazantes en el cielo. He esperado todo el día por esas gotitas mágicas que nos limpien de un Santiago asqueroso contaminado de polución, smog y humores varios. La carraspera no se hace esperar. Una ausencia de voz que fluye de forma indirecta. Aguantando. La sequía nos enmudece. Una contención inconsciente que nace de las vísceras para detenerse en el aparato fonador. No sale. Queda atrapada en el pus que almacenan nuestros pulmones. Esa viscosidad amarillo-verdosa que fertiliza tierra y veredas por igual. Se viene, la lluvia, se viene. Algunos la quieren, otros la odian. Recuerdos diversos preparan la experiencia. Un viento tibio acaricia las mejillas, sube la humedad relativa, se huele en la atmósfera hasta que la nube se satura. Exploradora de una nueva manifestación material, se abre al torrente y con ella se abren los corazones cerrados. Las carrasperas se intensifican y explotan en verborreas emocionales: llantos, peleas, reconciliaciones y una larga lista de mensajes resolutivos.
Escucho la lluvia mientras leo los pasos de Dante en la arquitectura infernal y dosifico mi energía para resistir esta enfermedad que me domina. Un par de horas dura el pronosticado diluvio "Aclaró un poco el día" dice mi madre, "Sí" pienso "Es que no hay día completamente gris", "Salió el sol", insiste con optimismo "No hay día completamente gris".
https://www.youtube.com/watch?v=r8eGJuVZ3oM&list=FLDORhQd1iN-cGkq8_fMFR0w&index=10
Escucho la lluvia mientras leo los pasos de Dante en la arquitectura infernal y dosifico mi energía para resistir esta enfermedad que me domina. Un par de horas dura el pronosticado diluvio "Aclaró un poco el día" dice mi madre, "Sí" pienso "Es que no hay día completamente gris", "Salió el sol", insiste con optimismo "No hay día completamente gris".
https://www.youtube.com/watch?v=r8eGJuVZ3oM&list=FLDORhQd1iN-cGkq8_fMFR0w&index=10
domingo, 3 de julio de 2016
Mensaje escrito en una pizarra con plumón rojo
"La libertad se encuentra en la esclavitud mental. Tu mundo reside en los pensamientos habituales, construidos en la semántica fiel de la lingüística intrínseca. La misión es descubrir en la praxis a nuestra voz para cuestionar su expresividad. Las palabras comienzan de a poco a desvestirse revelando los patrones conductuales e iluminando la manifestación de la propia psicología. Un introspección (intromisión) que problematiza la referencia y tienta la resignificación de conceptos que levantan tu vida. De ese modo, vas desaprendiendo y reinterpretando lo que tus sentidos fijan. En la reinterpretación van apareciendo las opciones "No más" "Ultima vez" "Hoy es el momento" y se expanden las posibilidades de ese viejo mundo, añejo y articulado bajo la lógica del deber ser y no del poder ser. Ese es el paso a un nuevo proceso. Puedes descartar el pensamiento y convertirlo en el bicho molesto que reside en el lado más oscuro de tu abstracto o puedes entregarte a la energía transformadora de la voluntad. Ejerciendo presión sobre los actos y las palabras escondidas. Como sea, ya es tarde, ese nuevo pensamiento pequeño e insignificante, viajó hasta la luz de tu consciencia y no permite regresar al punto de partida"
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